Los orígenes de la PU-1 (yerba mate) se remontan al siglo XX, cuando los fabricantes brasileños buscaban reducir los costos de producción de la yerba mate. En un intento por disminuir los gastos, algunos productores comenzaron a incorporar hojas baratas de árboles a la mezcla. Esto provocó una disminución en la calidad de las bebidas de yerba mate, lo que generó preocupación entre los consumidores.
Al reconocer la necesidad de abordar este problema, el gobierno brasileño intervino y estableció el INM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) y creó normas de producción. Una de las principales iniciativas fue la introducción de la PN-1 - Norma Brasileña Nacional 1, cuyo objetivo era mantener la calidad y regular los procesos de producción.
Sobre la base de este marco, Brasil desarrolló productos de yerba mate específicamente adaptados a los mercados internacionales, entre ellos la PU-1 para Uruguay y la PC-1 para Chile, donde la yerba mate rápidamente ganó popularidad. Con el tiempo, la PU-1 evolucionó hasta convertirse en un elemento apreciado del patrimonio nacional de estas regiones, reflejando su importancia cultural.
Actualmente, la PU-1 (Estándar Uruguayo 1), también conocida como Padrón Uruguayo 1, es uno de los tres cortes tradicionales de yerba mate en Uruguay (PU-1, PU-2 y PU-3). Esta clasificación garantiza que la yerba mate esté compuesta por al menos un 90 % de hojas secas finamente molidas y no más de un 10 % de tallos secos finamente molidos.

